Francisco Puñal Suárez

 

 

La imaginación humorística no tiene límites. Y esto lo ratifica el artista callejero norteamericano Tom Bob al transformar, con su extraordinaria capacidad creativa, los objetos que encuentra en sus recorridos por las calles de Nueva York y Massachusetts, en personajes divertidos y sorprendentes, que mueven a la admiración y sonrisa de los transeúntes.

 

 

Es increíble cómo actúa la fantasía en la mente de este artista: así vemos una tapa de alcantarilla que se convierte en una pizza; una tubería, en un gusano; unas mangueras colgadas en la pared, en un pirata, o una tubería de agua en Bart Simpson… Cada elemento mundano se transforma en algo espectacular.  Su arte nos presenta una visión más alegre y divertida del mundo, dándole un giro al muchas veces anodino paisaje urbano. Para Tom, cualquier objeto es susceptible de ser transformado.

 

 

Establecer relaciones insospechadas entre los objetos es el meollo del asunto. Una idea, no es ni más ni menos que una nueva combinación de elementos viejos, y es esa condición que, con inteligencia y sagacidad, Tom Bob refleja en sus composiciones.

 

 

Sin lugar a dudas su obra está marcada por un gran colorido, y un poder conceptual que lo distingue, “creando la emoción de la felicidad y el asombro”, como él mismo dice.

 

 

De esta manera, el espacio público adquiere una nueva y divertida posibilidad, donde el humor está presente para enriquecer la vida de las personas. Es imposible mirar su trabajo sin una sonrisa y el asombro de lo que él ha transformado en sus nuevas composiciones.

 

DosBufones, cumpliendo siempre su postulado de promover el mejor humor gráfico, le ofrece a sus lectores, una pequeña muestra del arte callejero de Tom Bob, con imágenes del antes y después de su intervención.