Eduardo Triana

 

«Estal soltela está de moda, por eso ella no se enamora», dice el estribillo de un reguetón que asaltó mis oídos de sorpresa. Pobre «R», marginada por los marginales, como si usarla y pronunciarla fuera delito de los que se educaran, al menos mínimamente. Se le hace una pequeña concesión a la mediocridad y de esta, con el tiempo, nacen cosas peores hasta que se toca fondo.

 

Troglológica

Sentimos un respeto muy grande por esos hombres blancos norteamericanos que un día, luego de sufrir tantas vejaciones, abusos y humillaciones, salen con sus armas a matar niños, jóvenes, hombres, mujeres, ancianos, de todas las razas y credos. Válgales la libertad de poder portar armas, sino ¿Cuanto más podrían haber sufrir estos desdichados? Estamos seguros que han sido buenos hijos, padres, ciudadanos, patriotas, etc. Ya quisieran muchos en todo ese resto del mundo no tan libre, poder tener pistolas, rifles y ametralladoras para defender su ira contra cualquier forma de opresión gubernamental o étnica.